Cómo me cuesta cambiar de la tecnología análoga a la digital para ahorrarme tiempo y esfuerzo.

Yo, que siempre hago campaña para que nos amiguemos con la tecnología moderna en vez de mirarla de reojo con miedo.

Yo, que hago campaña para que nuestros hijos aprendan a usar responsablemente la tecnología porque, let’s face it,  el mundo de ellos tendrá mas touchscreens que palanquitas mecánicas.

Yo, que propongo que los niños aprendan a programar en la escuela… yo… esa… tardo 2 años en comprarme un aparatito que me permite acortar los tiempos de trabajo.

Dos años…
Usualmente para hacer las postales y láminas que vendo (si Sra, de algo uno debe vivir…); tengo que dibujar con papel y lápiz, escanear, digitalizar, ponerme nerviosa, corregir, abrir 2 programas, ansiedad, hacer bits de pixels, llamar a mi marido, colorear, putear a alguien (por lo general mi marido que estaba justo ahi), guardar archivos en no se cuántos formatos, y finalmente llorar mientras que mando todo a la imprenta. Cuánto drama no? si… puede ser que sea yo nomas. Es posible.

growfoodx1000
Lo único que necesitaba yo era updetear mi hardware. Es decir, comprarme un cosito para poder directamente dibujar digitalmente y ahorrarme casi todo párrafo anterior. [A mi marido igual lo voy a putear un poquito porque es asi… 16 años juntos, dejennos que nos entendemos].

believe2x1000

Es una inversión, sobretodo para una pequeña empresita como la mia. Pero no se trataba de la guita. Se trataba de mi amor al papel. Me negaba a dejar de dibujar en papel. Papeles de colores, papeles con texturas, lapiceras, lápices, tijeritas, fibras, fibrones, con punta redonda, chata, tipo pincel… oh amoles!

Me pasó lo mismo con el e-reader. A mi me gusta comprar libros. No me gusta salir a comprar ropa, zapatos, make up y esas otras cosas con las que nos estereotipan a las mujeres. Salir de shopping es una actividad que roza lo cruel para mi. Excepto que sea ir a comprar papeles o libros. Entonces pasar del libro tradicional al e-reader me costaba. Me parecía una traición. Aunque admito que lo veía a marido pasearse muy orondo con su e-reader cargado de libros y me daba un poco de intriga tanta comodidad. Terminaba uno y empezaba otro sin tener que esperar a poder salir a comprar, o que llegue en el correo. Lee en cualquier lado, lleva el e-reader a cualquier lado, entra en todos lados.

Y yo le celé… secretamente odiaba su comodidad de lector digital y moderno. Y cuando me puse a leer la tetralogía napolitana de Elena Ferrante no pude mas. Me devoraba los libros y tener que esperar que llegue el siguiente tomo me irritaba. Y ya no pude mas, en un ataque, me compré uno. Estoy en transición igual porque ahora necesito un life coach que me explique como ir igual a librerías y no comprar novelas de paper porque compro online de manera digital. No es fácil.

Pero estoy en eso. Aunque del todo no los dejaré nunca. (Les compro a los chicos).

De la misma manera, ahora que tengo chiche nuevo para dibujar, igual sigo andando por la vida con los dedos llenos de rayitas de fibras y acrilico seco que no me lavé bien.

Y sigo comprando lápices y fibras..

 

o sea… me falta. Mucho. Pero me digitalizo lentamente.

Save

Advertisements