El río Negro ha tenido siempre una presencia muy importante en mi vida. Ese enorme caudal de agua que para cuando llegaba por mi barrio venía recorriendo transversalmente toda una provincia. El río era advertencia de nuestros padres cuando, como bandada de niños, pastoreabamos libres por el barrio pero teníamos terminantemente prohibido ir al río que estaba a 3 cuadras. La primer regla a romper.

Pero tambien era esperar a que mi Papá se despertara de su mini siesta despues de volver de trabajar, para salir en procesión hasta el río arrastrando sillitas, baldes, termo, galletitas, y mas… a bañarnos en esas tardes de verano sofocantes. Fue canotaje con primos y amigos, de aventuras entre las islas.

Todavía bastante improvisada la costanera en esa época (recien en los ultimos 20 años se han hecho las grandes obras de defensa y diseño de la costanera como un espacio de esparcimiento), había que bajar con todo ese equipaje pisando yuyos, patinando un poco con el barro… y despues toda esa agua para ir a jugar.

El río fue refugio en nuestros “faltazos”  a la escuela. Fue tambien tardes de mucha vagancia y mate con amigos, fue fiestas, fue amaneceres volviendo a casa, narices heladas y a escondidas el primer pucho.
Fue mucho. Pero por sobretodo era adonde yo quería llevar a mis hijos. Al río y al mar donde ese río desemboca.

Cuando mi marido, holandés el, se entero de que si…sisi… podemos bañarnos en el río éste, no lo podía creer. Se pasaba horas. Cruzaba descalzo la calle, como nosotros, y corría al primer chapuzón de la mañana. El creció al lado de un río, el Maas, que ha estado contaminado y cerrado al público los últimos 30 años. Ni pesca, ni canoas, ni nado, ni nada…agua muerta que recien ahora despues de mucho trabajo de saneamiento, vuelve a tener peces.

Mi hijo pide siempre ir a Argentina en verano para poder nadar en el “río del abuelo”. Y aunque ultimamente llegamos en otoño, nada supera las caminatas de una punta a otra de la costanera, siguiendo al río.

Porqué esta oda sentimentalera al río… ? Por que desde el otro lado del mundo, adonde hace años vivo, me entero  que el río de a poco se muere. Que las ciudades de Viedma y Patagones han crecido muchísimo pero la infraestructura de saneamiento de las aguas cloacales son las de hace décadas cuando la población era la mitad. Porque se tiran mas agroquímicos que nunca y eso termina en el río. Porque el fracking da dinero rápido pero mata todo a largo término. Porque toda la porquería, la avaricia y voracidad de la humanidad termina en este río que es tan bello, pero que ahora está contaminado. Otrora motivo de orgullo y fanfarroneo… lo apaleamos.

Y me da mucha tristeza. Y bronca… porque tanto querer imitar a otras sociedades del mundo… tendríamos que darnos cuenta que ésto ya les paso. Y que sus ríos ya se murieron… que podríamos saltarnos ese paso y pensar en como dar lugar a la expansión de ciudades e industrias, sin tener que arrasar con todo. Porque eso no es progreso. El progreso no es devastar todo. El progreso es avanzar ultilizando todas las tecnologías disponibles con el menor impacto negativo posible.

Las cosas cambian  y uno debería cambiar y no aferrarse con nostalgia a “esos buenos tiempos pasados”. Pero me irrita la necedad. Me ennerva que en un momento en que mediaticamente se habla tanto de la contaminación, del calentamiento global, de los desastres ecológicos, de como somos todos parte de ésta UNICA tierra… seguimos actuando como si no fueramos responsables, como si fueramos impunes y que nuestra negligencia no tuviera impacto. Gente de todas las edades y clases sociales. Mirando para el otro lado. Es simple la ecuación: otro planeta donde vivir no hay. Es aca, o aca. Entonces?

Me da valor leer que la gente empieza a organizarse. A hacer ruido.  A protestar. Debemos, como sociedad, empezar por hacernos responsables no solo de nuestras acciones directas (levanta la basurita), sino tambien de la gente que con el voto pusimos en los lugares de decision y ejecucion. Deberiamos exijir idoneidad. Conocimiento en la materia. No mediocridad nepotista.

Debemos actuar. Eso es ser activista. No hundirse en la negatividad del “ésta todo perdido”,” yo solo no puedo”, sino que todos nos posicionemos como agentes de cambio capaces de generar en otro la misma inquietud. Empieza por hablar en casa con nuestros hijos, amigos, vecinos.

Crear consciencia. Intentarlo por lo menos.

rio

 

Mi abuelo le dedico su vida al Agua y al Suelo. Creo un espacio de educación, el “Museo Tecnologico del Agua y el Suelo”. La divulgación de las posibilidades y las responsabilidades de tener ese caudal inmenso de agua corriendo a traves de una provincia, era su vida. Menos mal que hoy no esta vivo para ver lo que pasa con este río Negro que tendría que ser vida, y en cambio se muere.

Se entiende que el agua es un bien no renovable…no?   Se entiende que necesitamos del agua para vivir. Que es una de las razones por las cuales ESTE planeta si, y otros no.

Asi empezamos el 2017.

Advertisements